martes, 17 de marzo de 2009

RESULTADOS Y REMUNERACION DE LOS EJECUTIVOS. RELACIONES Y LIMITACIONES. (Cont.1)

Continuando al comentario de esta serie, el 9/3, esta mañana se publicaba el siguiente comentario en un medio digital.

http://www.cotizalia.com/cache/2009/03/17/opinion_20_culpa_objetivos.html

Creo interesante el comentario y siguiendo el hilo de lo comentado en los por mi publicados, insistiría en la importancia de que:

1) Los objetivos estén orientados al largo plazo.
2) Creen valor para la empresa y por tanto para el accionista.

Como plantea el comentario, creo que de esta manera se evitaría que quienes establecen los objetivos a sabiendas de que estos no son los adecuados se empeñen en ello. Claro está, que los primeros que debieran de no debieran tener ligadas sus remuneraciones a este tipo de objetivos de corto plazo, que nada aportan a la empresa en su valor, son los máximos ejecutivos de la empresa. Una clave para ello es la honestidad de los gestores y la capacidad de los accionistas (dueños) de no permitir este tipo de remuneraciones.

Un ejemplo posiblemente ayude a los menos versados a entender que determinados objetivos no crean valor para el accionista y si lo hacen para los ejecutivos.

La mayoría de las empresas, tienen algún sistema que prima a los ejecutivos por conseguir determinado nivel de ventas o de resultados en un ejercicio. Pues bien, no es extraño una vez establecido el sistema; ver a los máximos ejecutivos de la firma pedir a los responsables de ventas esfuerzos para conseguir incrementos de negocio en el último periodo del año. Autorizando actuaciones como las siguientes:

- Conceder condiciones de pago mas blandas a determinados clientes, para que anticipen entregas programadas para comienzos el año siguiente a los últimos días de este.
- Autorizar descuentos especiales, o campañas especiales de precios.

Creo que todo el mundo puede entender que estas prácticas, que no me atrevo a calificar de inmorales aunque habría que meditarlo, desde luego no crean valor para el accionista sino que lo destruyen. Suponen incluir/anticipar facturación que no incrementar esta, cuando no provocar un efecto rebote y dar la señales al mercado de que no existe una estrategia comercial coherente y que se pueden obtener ventajas. Por tanto estas prácticas buscan maquillar un resultado temporalmente y de paso garantizar el bonus del ejecutivo, no estando dirigidas a buscar la excelencia y el valor continuo de la empresa.

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